Hace cuarenta años se iniciaron en el Batallón Florida los contactos no orgánicos entre Tupamaros y militares. Este trabajo describe la connivencia iniciada antes de la dictadura entre los ex guerrilleros tupamaros con algunos oficiales de Inteligencia Militar para cambiar o impedir políticas impulsadas por los gobiernos democráticos. Ambas partes mantienen hoy pactos ocultos aunque el velo lentamente se va corriendo. A partir del año 1989, en el más estricto secreto, comenzaron a coordinar asuntos de Estado, interviniendo en la política interna y externa, siempre de espaldas a los gobiernos. La mayor cooperación entre los “Dos Demonios” se produjo durante las administraciones de Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti, entre los años 1990 y 2000.